El Abrazo Ardiente de México: Pollo Rústico al Ajo Guajillo (Pollo al Ajillo)

Detalles
Pollo tierno bañado en una vibrante y ahumada salsa de guajillo y ajo.
Ingredientes
para freír. Sal y pimienta al gusto
Instrucciones
Cortar los chiles en tiras finas En una sartén a fuego medio, agrega un poco de aceite y tuesta ligeramente el ajo en rodajas durante unos 30 segundos hasta que esté fragante, con cuidado de no quemarlo. Agrega el guajillo y las tiras de chile de árbol y tuesta por 30 segundos más. Retire el ajo y los chiles de la sartén y reserve.
Sazone las pechugas de pollo con sal y pimienta. En la misma sartén, agregue un poco más de aceite y cocine el pollo hasta que esté dorado y bien cocido.
Regrese el ajo tostado y los chiles a la sartén. Regrese el ajo tostado y los chiles a la sartén con el pollo. Agrega la mantequilla y el jugo de media lima, revolviendo todo para combinar. Déjalo cocinar unos minutos más hasta que la mantequilla se derrita y se forme una salsa que cubra el pollo. Sirva inmediatamente, tradicionalmente con arroz blanco y tortillas.
Etiquetas de ingredientes
Reseñas de la receta
Deja una reseña
Inicia sesión para compartir tu reseña.
Reseñas
Más recetas

Curry de ajo cremoso de Sri Lanka: una auténtica receta de Sududu Maalu
Olvida todo lo que crees saber sobre el ajo. En este curry clásico de Sri Lanka, los dientes de ajo enteros se cuecen a fuego lento en un fragante baño de leche de coco hasta que se vuelven increíblemente cremosos, dulces y tiernos. Este no es un plato con un toque de ajo; es una celebración del mismo. El pandán aromático, las hojas de curry y un toque de especias crean un curry profundamente reconfortante y sorprendentemente suave que te transportará directamente a una cálida noche en Colombo. Es el acompañamiento perfecto para intrigar y deleitar, convirtiendo una comida ordinaria en un festín memorable.

Gambas al Ajillo Australianas: La Receta Perfecta para la Barbacoa
Enciende la barbacoa para la comida social definitiva. Estas gambas al ajillo australianas son rápidas, impresionantes y ridículamente sabrosas, dejándote con una salsa de mantequilla y ajo que es oro puro. Esta es la receta que sacas para las tardes soleadas, la buena compañía y para crear un poco de delicioso drama con el mínimo esfuerzo.

