Edamame ardiente besado con ajo: un favorito japonés de Izakaya

Detalles
¡El ajo, la mantequilla y un toque de especias transforman el simple edamame en un irresistible refrigerio japonés!
Ingredientes
Instrucciones
Cocine el edamame. Ponga a hervir una olla con agua ligeramente salada. Agregue las vainas de edamame congeladas y cocine durante 3-5 minutos, o hasta que estén tiernas y crujientes. Escurrir bien y reservar.
Saltee las aromáticas En una sartén grande o wok, derrita la mantequilla a fuego medio. Agrega el ajo picado y las hojuelas de pimiento rojo. Saltee durante unos 30 a 60 segundos, o hasta que el ajo esté fragante y ligeramente dorado, teniendo cuidado de no quemarlo.
Combine y sazone Agregue el edamame cocido a la sartén. Mezcle bien para cubrir las vainas con la mantequilla de ajo. Vierta la salsa de soja y continúe revolviendo durante un minuto más, asegurándose de que todo el edamame esté bien cubierto y caliente. Pruebe y agregue una pizca opcional de sal marina si lo desea.
Servir Transfiera el edamame con ajo a un tazón para servir y sirva inmediatamente. ¡Anima a los invitados a exprimir el edamame de las vainas y a disfrutar!
Etiquetas de ingredientes
Reseñas de la receta
Deja una reseña
Inicia sesión para compartir tu reseña.
Reseñas
Más recetas

Receta auténtica de Haydari turco (el meze de ajo cremoso definitivo)
Deja de buscar. Esta es la salsa turca cremosa, ácida e intensamente aliácea con la que has estado soñando desde tus últimas vacaciones. El Haydari es la reina de la mesa de mezes por una razón. Hecho de yogur colado espeso, ajo picante y eneldo fresco, es una receta sin cocción engañosamente simple que se siente increíblemente fresca y profundamente indulgente. Perfecto para mojar con pan de pita caliente, servir junto a carnes a la parrilla, o simplemente comer a cucharadas cuando nadie mira.

Sopa de ajo húngara rica y cremosa (Auténtica Fokhagymaleves)
Un abrazo en un tazón, esta auténtica sopa de ajo húngara, o 'Fokhagymaleves', es la comida reconfortante definitiva para una noche fría. Al asar el ajo primero, desbloqueamos un sabor dulce y suave que hace que esta sopa cremosa sea profundamente satisfactoria sin ninguna aspereza. Es una receta simple y conmovedora que trae el sabor de Budapest a tu cocina.

