Un bocado picante de la despensa: zanahoria y zanahoria eslovacas Crema de ajo (Mrkvová Nátierka s Cesnakom)

Detalles
Una crema para untar refrescante y sencilla, sin cocinar, con un toque de ajo.
Ingredientes
Instrucciones
Prepare las verduras. Con el lado fino de un rallador, ralle las zanahorias peladas en un tazón mediano. Presione o pique finamente los dientes de ajo y agréguelos a las zanahorias.
Combine Agregue el queso duro rallado, el queso crema ablandado y la mayonesa o crema agria al recipiente con las zanahorias y el ajo.
Mezcle y sazone. Revuelva todo bien hasta obtener una consistencia bien combinada y untable. Sazone con sal y pimienta negra a su gusto personal. Para un sabor más rico, puedes agregar una cucharada de mantequilla.
Enfríe (opcional) Para obtener el mejor sabor, cubra la pasta para untar y déjela reposar en el refrigerador durante al menos 15 a 20 minutos para permitir que los sabores se mezclen.
Sirva Sirva la pasta para untar fría, untada sobre pan fresco crujiente, tostadas o galletas saladas. También es una excelente salsa para verduras crudas.
Etiquetas de receta
Etiquetas de ingredientes
Reseñas de la receta
Deja una reseña
Inicia sesión para compartir tu reseña.
Reseñas
Más recetas

Curry de ajo cremoso de Sri Lanka: una auténtica receta de Sududu Maalu
Olvida todo lo que crees saber sobre el ajo. En este curry clásico de Sri Lanka, los dientes de ajo enteros se cuecen a fuego lento en un fragante baño de leche de coco hasta que se vuelven increíblemente cremosos, dulces y tiernos. Este no es un plato con un toque de ajo; es una celebración del mismo. El pandán aromático, las hojas de curry y un toque de especias crean un curry profundamente reconfortante y sorprendentemente suave que te transportará directamente a una cálida noche en Colombo. Es el acompañamiento perfecto para intrigar y deleitar, convirtiendo una comida ordinaria en un festín memorable.

Gambas al Ajillo Australianas: La Receta Perfecta para la Barbacoa
Enciende la barbacoa para la comida social definitiva. Estas gambas al ajillo australianas son rápidas, impresionantes y ridículamente sabrosas, dejándote con una salsa de mantequilla y ajo que es oro puro. Esta es la receta que sacas para las tardes soleadas, la buena compañía y para crear un poco de delicioso drama con el mínimo esfuerzo.

